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DISCO 4
PET SHOP BOYS
Desde que en 1986 Pet Shop Boys decidiesen, en contra de la tendencia del mercado, publicar un disco recopilando las remezclas más interesantes de su primer álbum Please, la saga DISCO ha sido siempre objeto de admiración y controversia para los fans del grupo, demandantes infatigables de nuevo material, preocupados por la constante evolución del sonido del grupo y de su producción comercial.
La buena acogida de DISCO se debió sin duda a dos motivos fundamentales. Por una parte, el escaso material publicado del grupo hasta la fecha, con tan sólo un álbum en el mercado, unido al abrumador éxito de “West End Girls” (con un maxisingle que llegó a vender 750.000 copias) y una base de seguidores creciendo exponencialmente, expectantes ante cualquier movimiento promocional del dúo. Por otra, en un momento en que el formato CD-single se hallaba en estado de gestación, y el acceso a las remezclas del imparable dúo implicaba obligatoriamente pasar por la aguja del vinilo de 12”, o su escucha en discotecas, era más que previsible su buena aceptación, al publicarse por primera vez en formato CD remezclas de sus grandes singles hasta el momento, a cargo de Shep Pettibone (“West End Girls”, “Love comes quickly”), Julian Mendelssohn (“Suburbia”), Ron Dean Miller (“Oppportunities”), e impecables remixes de caras b muy valoradas (“Paninaro”, de David Jacob, o “In the night”, a cargo de Arthur Baker).
Quizás este planteamiento fue el que despistó a los fans de Pet Shop Boys, confiados en que a partir de ese momento existiría una publicación de la saga “Disco” al finalizar cada álbum, que recopilase las mejores remezclas de los distintos singles editados, con alguna sorpresa o tema inédito que le aportase un valor especial. No contábamos con que los planes del dúo eran otros para esta serie de álbumes, que no seguirían a partir de ese momento una lógica determinada. Si bien la recopilación de remezclas o versiones extendidas seguiría siendo el hilo conductor, el formato en que se presentaban, el momento de su edición o la selección de los temas iría reflejando paulatinamente esta falta de planificación. DISCO 2 apareció en 1994 (8 años después) como un compendio de las remezclas de los singles de Very realizado por Danny Rampling en formato non stop, cuestión que disgustó bastante a los adeptos a las remezclas del dúo, poco convencidos ya de la calidad de algunas de ellas, como “I wouldn’t normally do this kind of thing” (Beatmasters), “Liberation” (E Smoove), o “Yesterday, when I was mad” (Junior Vasquez). Esto explica que la aceptación de Disco 2 fuese sensiblemente inferior que la de su predecesor, y que el entusiasmo de los fans en este proyecto quedase en suspenso. Quizás conscientes de lo poco atractivo de la propuesta, la edición americana se publicó en un formato con doble CD que incluía las caras b de “Liberation” y “Yesterday, when I was mad” como único destacable, que no aportaban sin embargo ninguna novedad para los coleccionistas.
La publicación de DISCO 3 en febrero de 2003 vino a dar un vuelco a esta situación, ya que la concepción básica de los álbumes DISCO como simples recopilatorios de remezclas se enriqueció con la inclusión de nada menos que 5 temas nuevos de gran calidad, que hicieron las delicias de los fans. A las ya adoradas remezclas de algunos temas de Release (“Home and dry”, “London”, “Here”), Disco 3 sorprendió por la publicación de material inédito, desde temas más experimentales y sorprendentes (“Time on my hands”, “Positive role model”), a canciones que recuperaban gloriosamente el sonido de sus inicios (“Try it”, “If looks could kill”), o temas más comerciales y bailables (“Somebody else’s business”). Dada su calidad, ninguno de ellos habría desentonado, incluso como single, en algún álbum de Pet Shop Boys, lo que sin duda colocaría a Disco 3 entre el favorito de sus seguidores, eternamente agradecidos al grupo en un momento de incertidumbre en su carrera, con un Greatest Hits conmemorativo de sus 20 años (“PopArt”) como única publicación a la vista. No en vano, el cambio de sonido y rumbo que supuso Release, junto a sus proyectos paralelos (el musical “Closer to Heaven”), parecían haber cambiado las inquietudes artísticas y aspiraciones comerciales del dúo.
El alto nivel de exigencia que generó Disco 3 en los seguidores más fieles ha provocado que la llegada de DISCO 4, prevista para octubre de 2007, haya sido acogida con más frialdad y decepción, limitándose su interés a la mera adquisición de una pieza más para la colección. La idea inicial de Disco 4 trata de aportar un cambio en la concepción de la saga, al recopilar una serie de remezclas que los mismos Pet Shop Boys han realizado bien para otros grupos a lo largo de su carrera (destacando sin duda las realizadas del “Read my mind” de los Killers, “Hallo Spaceboy” de David Bowie, “Sorry” de Madonna, o “Mein Teil”, de Rammstein, certificando su permanente buen estado de forma como remezcladores), o bien de singles de Fundamental (“I’m with stupid”, “Integral”). Sin embargo, este concepto, valorable en primera instancia, se desvanece por dos motivos: en primer lugar, porque no aporta nada novedoso a los coleccionistas, y en segundo, por su falta de ambición, ya que el descarte de varias producciones o remezclas para otros artistas, que permanecen entre las joyas de sus fans más exigentes, deja el proyecto incompleto (el celebrado remix del “Girls and Boys” de Blur, “Jack and Jill Party”, de Pete Burns, “Jerusalem” de Fat Less 2000, o “Love to love you”, de Kiki Kokova). Ante esta serie de descartes, el único interés de Disco 4 para los coleccionistas radica en la inclusión de una remezcla de “Integral” (Perfect Inmaculate mix), como tema más valorado de Fundamental.
Ya se trate de una decisión del dúo o del planteamiento comercial de la discográfica, asistimos a un claro ejemplo de cómo un álbum que podría haber sido redondo e ilustrativo, queda en una mera curiosidad que ha causado más decepciones que aprobaciones entre los fans. Si el problema radica en la obtención de los derechos de publicación de algunos de los temas descartados, lo más honesto habría sido reconocer que el track list incompleto de Disco 4 se debía a ese motivo, excluyendo de responsabilidad al dúo y sus representantes, en lugar de fomentar las reticencias en torno al limitado repertorio. Si se trataba de un excesivo metraje de las canciones, desde luego un disco doble habría sido mucho mejor acogido por la generalidad de los interesados. Sin entrar en la nefasta política de elección de singles que últimamente practica el dúo, lo cierto es que la ausencia de un single claro de promoción de Disco 4 dice mucho del escaso interés de Parlophone/EMI en este proyecto, ya que, a escasos días de su lanzamiento, la noticia de la publicación de una única remezcla de “Integral” en ediciones especiales en vinilo para clubs no colma en absoluto las expectativas promocionales de Disco 4. El vídeo reivindicativo de “Integral” contra las ID cards, que colgarán en YouTube, tampoco se encuentra a la altura del tratamiento promocional que merecería semejante obra.
Es curioso comprobar cómo la saga DISCO de Pet Shop Boys, que fue testigo del nacimiento del fenómeno CD-single a mediados de los 80, asiste impasible a la decadencia de dicho formato como elemento promocional de los álbumes, y de cuya defunción no nos hallamos lejos. Una prueba de cargo más en el ejercicio de caída libre en el que actualmente se ve inmersa la industria discográfica.
dj farrow |