Última actualización: 04/06/07 #02 comentarios 

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  # Sigue Sigue Spicnic


Sigue Sigue Spicnic

Sigue Sigue Spicnic está editado por Subterfuge


 

Sigue Sigue Spicnic

Como si de un universo paralelo se tratase, la magia de Spicnic va a brillar para siempre. En este preciso instante tus manos atesoran siete letras que tienen que ver con la fantasía, lo multicolor, el ensueño, la ultratumba, el disfrute, las penas, las melodías y la magia en estado efervescente. En resumen, con el pop en estado de gracia.
Sigue Sigue Spicnic es la puerta que hay que pasar para acceder a una mansión donde hay veinte habitaciones a cada cual más singular. En ellas deambulan, sobrevuelan, descansan, conquistan, reflexionan o bailan personajes que responden a nombres de lo más diverso.
Reunidos en grupos, están iluminados por seres como Joe Meek, Tim Burton, Tony James,  Morrissey, Ray Harryhausen, Ivonne de Carlo o el inconmensurable Cabeza Cuadrada, auténtica calavera paranormal. Todos ellos, parecen aplaudir y festejar la genial anomalía que supone Spicnic. Pero no nos desviemos ¿Quiénes son los huéspedes de las habitaciones de las que hablamos? ¿Qué se esconde tras este artefacto que tienes frente a tus ojos?
Según las crónicas, algunas de ellas auténticas pinceladas de exótica leyenda, se comenta que tres asociaciones de magos llamadas Alpino, Astrogirls y Meteoro entonaron inéditos cánticos para que Calígula 2000 y Tornasol cayesen en sus redes tras escuchar unas canciones que reanimaban el pop español. Una vez fortalecidos en las ventajas de formar parte de tan marvilicósmica unión, decidieron intercambiar grabaciones. Ese fue el momento en el que se desató un conjuro que mantiene su hechizo hasta hoy y que, para muchos seres humanos, ya tiene tintes legendarios.
Sabemos que, en algún recóndito punto entre Villarobledo y Madrid, se llevaron a cabo extrañas y mágicas reuniones en las que se iban decidiendo los pasos a seguir. Cuentan algunos que, en ocasiones se veía a un grupo de muchachos mencionando el nombre de Spicnic como si de un antídoto se tratase. Incluso, los más avezados relatan que, en una época en la que la juventud caminaba mirando las puntas de sus zapatos, estos chicos preferían bailar en un club llamado Sputnik, al que sólo se accedía si se conocía algún tema de Glenda Collins o se dominaba el alfabeto de Amanda Lear.
Por aquellas fechas, principios de los noventa del siglo pasado, los Intronautas, un grupo de jóvenes formados en el arte de la prestidigitación, se enteraron mediante un contacto espírita con Liberace, de la existencia de Spicnic. Decididos a investigar llamaron a la puerta de la mansión y nada, nada volvió a ser igual.
Un influjo, un sortilegio, no sabemos qué fue. Lo que estaba claro era que algo pasaba y que de algún lugar salían canciones arrebatadoras, llenas de resortes para saltar hacia la imaginación. Entonces, en un chispazo ocurrió lo que se veía venir: Por fin se podía escuchar un nuevo mundo… Pero, ¿qué se escondía tras Spicnic?
Es difícil descifrarlo. Según Parade, especialista en captar ondas magnéticas provenientes de otros mundos, no se podía afirmar ni negar que lo que se traían entre manos los mencionados era parte de un plan para captar sensibilidades. Aunque reconoce que las incorporaciones a las huestes de Spicnic de coleccionistas de emociones como Los Fresones Rebeldes, Los Fantasmas del Paraíso, Los Caramelos y Los Muebles, respondían a estímulos refulgentes en formato pop.
Las investigaciones acerca del alcance de Spicnic apuntan a que en nuestros días su poder sigue intacto. ¿Quién es Mr. Spicnic?, ¿Cuáles son sus nuevos planes?, ¿Porqué los que les han conocido no han dejado de amar el pop?
No podemos darte más datos. Quizás no te hagan falta, ya tienes este disco, ya es demasiado tarde. No puedes dar marcha atrás. Ya eres parte de Spicnic, bienvenido a otra dimensión.

Aldo Linares

 

 

 


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