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Spam “Hey Mr. DJ, fuck you !!!”
La verdad es que la única manera que puedo hablar de Spam es como si hablara de mis amigos. A Moli y Juan Sueiro los conozco hace años y ambos me parecen dos prototipos perfectos de estrella pop. Tienen imagen, saben lo que hacen, están dotados de un indiscutible buen gusto. Con semejantes dones, lo habitual es hacer música facilona, que guste y no moleste. Ellos hacen lo que les da la gana y eso significa que hacen música de baile muy macarra. El rock & roll es música de baile por naturaleza y ellos lo pervierten con los ordenadores. Y la música de baile, que por naturaleza suele carecer de dientes, con Spam se llena de sonidos sucios y guitarras killer. Con esto quiero dejar claro que, por muy amigos míos que sean, Spam me parece un proyecto muy interesante y atractivo, lleno de ideas que están plasmadas de una manera como pocos artistas saben hacerlo en este país.
Spam tiene uno de los sonidos más potentes que hay en el apartado independiente español. Las remezclas que han hecho para la Marrero, Fangoria, Nancys Rubias y The Secret Society son de antología. Pero sobre todo, están sus propias canciones, inusualmente buenas para lo que podríamos denominar “un proyecto de estudio”, signifique eso lo que signifique. Canciones que se benefician de vocalistas invitados como la gran Silvia Superstar, esa fiera que es La China Patino, el siempre elegante Spunky, el siempre canalla Antonio Glamour y el descubrimiento vocal del año, Chris Khoo, que además de ser un excelente guitarrista resulta ser el más hooligan de los punks del siglo en curso.
No hace falta explicar que he seguido de cerca el nacimiento y desarrollo de Spam y de su primer álbum. Siempre confié en que llegaría a buen puerto y así ha ocurrido. Subterfuge les incluyó en su catálogo de artistas y ahora mismo, antes incluso de que saliera el disco, ya eran el grupo alternativo que más expectativas estaba creando. Expectativas que se cumplen con creces a medida que la gente va conociendo sus canciones en los programas de radio especializados. Sus dj sets dejan a la gente exhausta y con ganas de que vuelvan rápido. Ya han revolucionado las noches madrileñas y en breve harán lo mismo con las de otras ciudades. Sus bootlegs son brutales. A veces hasta me dan ganas de pedirles que me graben un tema sólo por el gusto de que lo remezclen después. De momento me conformo con hacerles alguna que otra letra y de disfrutar con lo que hacen mientras veo, orgulloso y complacido, como un proyecto tan peculiar tan sui generis y a la vez tan sólido y tan atractivo, va calando en el público.
De verdad, y a estas alturas muchos de los visitantes asiduos de Viva El Pop, lo sabéis, que no digo esto es porque sean mis amigos. Es porque son la leche de buenos.
Rafa Cervera
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