Última actualización: 12/04/2009 #02 comentarios 

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  #Pet Shop Boys

Pet Shop Boys

Pet Shop Boys estarán actuando el 7 de julio en el Poble Espanyol de Barcelona y el 8 de julio en el Palacio Vistalegre de Madrid. Entradas ya a la venta.

 

Pet Shop Boyes YES

Si en algún momento, tanto la cuidada edición de PopArt (2003) como la grandeza de Fundamental (2006) podrían haber presagiado una despedida, la noticia de su renovación por EMI / Parlophone en septiembre de 2006 daba nuevas esperanzas a los fans de Pet Shop Boys, cada vez más embelesados con el dúo tras la nueva dirección que han dado a su trayectoria. Ante la amenaza que la crisis de la industria discográfica podría significar para la continuidad de su carrera como grupo de masas, Pet Shop Boys se han visto inmersos en hábiles maniobras que han conseguido situarles entre el culto renacido por los grupos de los 80 y el lugar más selecto del electropop internacional: por una parte, y aprovechando el tirón revival ochentero de los últimos años, han intensificado su actividad fuera del estudio, convirtiéndose en un grupo decididamente de directo, deslumbrando con intensas giras e ingeniosas puestas en escena y copando las cabezas de cartel de la bulliciosa escena festivalera europea; por otra, diversificando su producción musical al margen del pop, desde el musical “Closer to Heaven”, en 2001, a la BSO de “Battleship Potemkin” en 2005. Paralela e irremediablemente, han llegado los reconocimientos oficiales a su dilatada carrera por su notable contribución y gran influencia como grupo de pop electrónico, destacando los World Arts Awards en Alemania (2003), predecesores del más reciente y sonado galardón en los Brit Awards en febrero de 2009, un extraordinario revulsivo mediático que han sabido aprovechar a las puertas del lanzamiento de Yes (Parlophone/2009).

Pet Shop BoysUn título cuya aparente simpleza revela sin embargo una contundente reafirmación de su vigencia actual como artistas, y una reivindicación de su hegemonía dentro del electropop europeo de los últimos 25 años. Si en la producción de Fundamental recurrieron a la leyenda de Trevor Horn para vestir de grandilocuencia sus nuevas composiciones, con el punto de mira puesto en su época dorada, en Yes, Pet Shop Boys apuestan, junto a los productores Xenomania (los nuevos Stock, Aitken and Waterman), por un pop más accesible, puro y vanguardista, manteniéndose en vigor la afirmación de Neil Tennant a finales de los 80 (“Pet Shop Boys songs involve taking the contemporary dance feel of the moment and writing a good pop song within that”). Una estrategia con la que han logrado mantenerse fieles a su inconfundible sonido de pop electrónico, con ligeras e interesantes variaciones, como la elegancia nostálgica y reflexiva de Behaviour, el coqueteo con los ritmos brasileños de Bilingual, o el acercamiento al pop-rock de Release. Bajo este planteamiento han conseguido el respeto de la crítica, logrando cultivar desde sus inicios una pose formal y distante para recrear canciones con gran componente pasional, mientras que constantemente deleitan a sus fans con una música que logra combinar a la perfección la introspección de la escucha privada con el disfrute de sensaciones en la pista de baile.

Pet Shop BoysY como un gran álbum debe contar con un excelente single de adelanto, con “Love etc.”, compuesto en colaboración con Xenomania, Pet Shop Boys entrega un medio tiempo hipnótico y adictivo, tan distinto y arriesgado como interesante, de innegable actualidad, al tratarse de un himno antimaterialista que reivindica el amor y la autenticidad de las relaciones humanas como opción vital frente a la crisis de valores. Un tema irresistible que crece sin parar, al compás de unos teclados memorables arropando la inconfundible voz de Neil, para culminar en un estribillo de coros inmensos, que enganchan por su tremenda inmediatez. Fieles a la tradición de no sembrar la indiferencia con sus cartas de presentación, el extraño deleite que produce la escucha de “Love etc.” lo sitúa mucho más cerca de convertirse en un entrañable clásico al estilo de “Can you forgive her?”, que de acabar en el cajón del olvido como otros primeros singles más controvertidos y discutibles, como “Before” o “I’m with stupid”. Y es que, sin duda, Yes se perfila como su álbum más abiertamente pop, brillante y redondo desde Very (1993), con el que comparte como premisa la gran variedad de temas que se disputan la etiqueta de singles potenciales. En “Did You See Me Coming?", la canción que mejor refleja el espíritu de Very, reivindican el pop con mayúsculas, ofreciéndonos un magistral despliegue melódico luminoso y positivista, muy al estilo de “I wouldn’t normally do this kind of thing”. “Pandemonium” concentra todo el poderío de sus hits impecables, desde la estructura a la melodía, incorporando una percusión contenida y un sonido de trompetas con un toque glam, que arropan unos coros esplendorosos, rematados por un glorioso estribillo que sería temerario rechazar como tercer single. “More than a dream”, el tema más discotequero del álbum, sorprende por el insólito despliegue de recursos melódicos vertido en cada estrofa, desde las impecables líneas de teclados techno del comienzo, a los coros y fragmentos vocales previos y posteriores al estribillo en falsete, que por obra de Xenomania (coautores del tema) acaban llevando hacia terrenos disco con registros más cercanos a, digamos, Moloko o Kylie. Otra seria candidata a single es la incontestable “All over the world”, una sugerente tema pausado pero rítmico de aire solemne y triunfal, por el que sus autores ya han mostrado predilección, incluyéndola en el medley de la gala de los Brits Awards.

Pet Shop BoysAl margen de los temas más comerciales y bailables, Yes ofrece medios tiempos de gran intensidad melancólica. Destaca especialmente (también con la colaboración de Xenomania), la arrebatadoramente triste “The way it used to be”, el tema más emotivo de su carrera desde “Being Boring”, al que acaba superando por su mayor exquisitez melódica y su insuperable carga emocional, y que no obstante, podría no igualar las cotas de popularidad de uno de los himnos más emblemáticos del dúo, al carecer de la nostalgia que da la perspectiva temporal. “Vulnerable” explora sonidos technopop de suave textura y corte más ambiental, con unos efectivos arreglos de guitarra y sonoridades y fragmentos vocales que rememoran los momentos más intensos y seductores de Jay-Jay Johanson. “Building a wall”, sin deslumbrar en su estribillo, tampoco defrauda, aguantando el tipo en cada escucha, tanto por su original alternancia vocal, como por el mensaje hablado de Neil y Chris, así como por su letra crítica contra el recorte de libertades, rescatando algunas propuestas temáticas de Fundamental.

Sin embargo, la versatilidad acaba aflorando, aportando cierta variedad de registros, aun a costa de resentirse la contundencia y calidad de los temas. Por una parte, Pet Shop Boys se aparta del electropop en “Beutiful People”, entregando un tema guitarrero de aires sixties con estribillo anodino y poco convincente, que habría sido idóneo como relleno de Release, sin que la colaboración de Johnny Marr a la guitarra ni los logrados arreglos orquestales de Owen Pallett (Final Fantasy) logren predisponerme a favor de un tema que desentona dentro del estilo de un álbum eminentemente vanguardista, y que será difícilmente asimilable por el sector más electrónico de sus fans, entre el que me encuentro. Por otra parte, las omnipresentes baladas en los álbumes de Pet Shop Boys (de las que afortunadamente no abusan en Yes) tampoco dejan indiferente. Así, agrada sin fascinar “The King of Rome”, elegante y correcta, aunque excesivamente melosa y extensa, más propia de Behaviour que de un álbum tan cercano a Very. Sin embargo, sí hay que lamentar el desacertado cierre de un álbum casi redondo con la interminable “Legacy”, cuyo excesivo aire de musical la hace algo tortuosa y fuera de lugar en un disco tan pop.

En la edición especial “Yes etc.”, además de la deliciosa e inédita “This used to be the future”, a dúo con Phill Oakey (The Human League), Pet Shop Boys ofrece un interesante compendio de versiones dub, adentrándose en las entrañas instrumentales y en la prospección de los mejores pasajes vocales de Yes, y desplegando un inteligente y adictivo maremágnum de sonidos que recrean teclados, ritmos, coros y efectos de los temas más remezclables del álbum, algunos pasados por vocoder para la ocasión. Una delicia para los amantes de las recreaciones electrónicas, que supera con creces la desigual calidad e inspiración de las remezclas de “Fundamentalism” (el disco extra de Fundamental).

Después de más de 20 años produciendo hits y clásicos de pop electrónico, el dúo británico puede presumir de haber creado un sonido propio al margen de la producción de cada momento, sin dejar nunca de sonar a Pet Shop Boys, y seguir fascinando en cada estribillo, reafirmándose en cada disco, reinventándose en cada propuesta visual o escénica, y manteniendo intacta su capacidad de sorpresa.

DJ Farrow

 

 


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